Repetimos continuamente «NO» a nuestros hijos e hijas, y esto afecta en su desarrollo emocional. Por ello debemos cambiar nuestra forma de comunicarnos.

Un tip para evitar decir «NO» es tener unos límites establecidos. ¿Qué podemos hacer para establecer límites?

  • Dialogarlos y consensuarlos con nuestros hijos e hijas. Es necesario escucharlos, que nos cuenten que necesitan y las razones por las que hacen las cosas, así podemos establecer unos límites que nos gusten a los dos.
  • Tienen que ser coherentes y realistas.
  • Tienen que ser justos.
  • El respeto es esencial.
  • Reflexión y búsqueda de soluciones. Si un límite no se cumple, se invita a la reflexión, nunca se castiga ni amenaza. Reflexionamos e invitamos a pensar qué ha pasado y buscamos soluciones. El niño o la niña se hará responsable de lo que ha pasado pero tendrá nuestra ayuda y nuestro apoyo.

Seguro que se nos escapa algún «NO» pero no pasa nada, a veces es necesario, lo único que no es justo ni lleva a reflexionar al niño que se lo digamos mil veces al día. También tendremos que tener en cuenta la etapa en la que se encuentra el niño o la niña, es importante respetar sus ritmos y dejarlos experimentar, las cosas se rompen y la ropa se mancha.