Los que me seguís hace un tiempo sabéis que no soy fan de las pantallas, uno de mis primeros post fue sobre las recomendaciones de 2017 de la Asociación Canadiense de Pediatria. Cada vez la situación está peor, los niños consumen más y más pantallas, sin límites y sin control. Tenemos que ser conscientes de que cuando le damos una pantalla a un niño o una niña le estamos privando de experimentar, explorar, conocer o aburrirse, y estas cuatro situaciones son necesarias para que se produzca el aprendizaje en el niño.

 

«Antes de la cuarentena, solo un 15% de los niños y niñas españoles usaba pantallas más de 90 minutos al día; durante la cuarentena, subió a un 73%», según una investigación llevada a cabo por la Universidad Miguel Hernández.

¿Qué opináis de esta situación? Yo comprendo que hay situaciones en que los padres y las madres se pueden sentir desbordados, pero usar las pantallas más de 90 minutos al día es una auténtica locura. Los niños y niñas pueden aburrirse si los padres están ocupados, los niños y niñas son creativos y pueden imaginar, si nosotros no les damos esa oportunidad y «porque estén callados» les damos una pantalla, les quitamos parte de su infancia. 

 

Os cuento qué puede ocurrir cuando consumen demasiadas pantallas:

  • Problemas para relacionarse, tienen peores habilidades sociales.
  • Problemas para conciliar el sueño.
  • Dificultades en la adquisición del lenguaje.
  • Retraso en el ámbito escolar.
  • Dificultades para gestionar sus emociones. 
  • Sedentarismo. 
  • Disminuye la creatividad. 
  • Problemas de dependencia y adicción. 
  • Disminuye la atención y concentración.

 

El desarrollo de nuestros hijos y de nuestras hijas se ve muy perjudicado con el uso de estos dispositivos. Os dejo unas recomendaciones hechas a partir de las de la OMS, con algunas modificaciones que he hecho: 

  • Menores de 2 años, ¡0 pantallas!
  • De 2 a 6 años, ¡nunca para jugar con estos dispositivos! Se puede emplear para ver una película los fines de semana, hablar con un familiar. De los 2 años a los 3 años, máximo 15 minutos al día; de los 3 años a los 4 años, máximo 30 minutos al día; de los 4 a los 5 años, máximo 45 minutos y; de los 5 a los 6 años, máximo 1 hora al día. La OMS habla en líneas muy generales en este rango de edades y a mí no me parece coherente que los niños y niñas de 2 años vean el mismo tiempo que los de 6.
  • De los 7 años a los 12 años, máximo una hora al día. A esta edad ya empiezan a jugar con juegos en el ordenador y en la tablet, cada familia deberá realizar una evaluación para saber si su hijo o hija está preparado para jugar y, aunque esté preparado, SIEMPRE tendrá que tener un control por parte de un adulto. Nunca durante las comidas y es importante tenerlo guardado en un lugar, cuando se usa lo cogemos y después lo dejamos, haciéndonos responsables.
  • De los 12 a los 15 años, máximo una hora y media al día. Siempre con control por parte de un adulto, informando sobre el uso de las redes, acompañando y apoyando en los procesos y respetando límites.
  • Mayores de 16 años, máximo dos horas al día. 

 

Recomendaciones para todas las edades:

  • Nunca usarlos durante las comidas. La comida es un momento para conectar con la familia y los niños no son conscientes de si comen mucho o poco, está relacionado con la obesidad comer con pantallas.
  • No usar pantallas una hora antes de irse a dormir. Usar móviles o tablets antes de dormir perjudica el sueño.
  • Es importante dar ejemplo. Intentar evitar estar en casa con el teléfono en la mano, buscar otros momentos para contestar nuestras llamadas, a veces es mejor estar fuera media hora más que estar con el teléfono jugando con nuestros hijos.
  • Encontrar un lugar donde se coloquen todos los aparatos electrónicos.
  • Establecer límites y horarios de forma conjunta.

 

Es un problema que hay que solucionar, los educadores, padres y madres debemos respetar al niño y dedicarle tiempo para no recurrir a las pantallas que son tan perjudiciales para el desarrollo de nuestras niñas y niños. Pasear por la naturaleza, disfrutar del campo, del parque, de los juegos de mesa, de los conciertos en casa, de cocinar,… antes que usar las pantallas.

Cualquier duda, podéis escribirme. 

Un abrazo, 

María