¡Papá, mi hermana me está pegando!

¡Alarma! Cuando escuchamos está frase u otra parecida, los educadores y padres nos ponemos tensos, empezamos a darle vueltas a la cabeza, a pensar en qué hemos visto, en qué hemos escuchado,… En ocasiones nos perdemos, nos enrollamos dando charlas de porqué no…o porqué sí. 

¿Cómo podemos gestionar discusiones entre hermanos y hermanas?

¡Dando herramientas!. Parece fácil, ¿verdad?. No es complicado pero requiere mucha paciencia y ser constantes. No solo tenemos que brindar herramientas al que ha sido golpeado, también al que golpea. Voy a tratar de dar unos tips y después poner diferentes situaciones para que lo comprendáis mejor.

Tips generales:

  1. Escuchar SIEMPRE las dos versiones. No importa si lo has escuchado o incluso visto, deja que ambos se expresen, sin cortar, sin meterte.
  2. Preguntarles a cada uno de ellos cómo se sienten. Podemos usar estas frases: «¿cómo te has sentido?», «¿cómo te sientes?», ¿cómo crees que se siente tu hermana después de esto?»,…
  3. Explicar que las discusiones se solucionan hablando, con educación y con respeto, y que en el momento que gritamos o golpeamos estamos faltando el respeto a la otra persona. En ocasiones es mejor irse a relajarse a otro lugar solo y luego volver y poder charlar de forma respetuosa.
  4. Límites y consecuencias. Es vital que en casa se tengan unos ciertos límites, si cierto límite se sobrepasa, como por ejemplo: faltarle el respeto (golpeando, gritando,…) a un hermano, tendrá una consecuencia lógica.

Ejemplos:

Luca( (12 meses) y Anne (21 meses). Luca empuja a Anne cada vez que quiere un juguete y Anne llora desconsoladamente, ¿qué podemos hacer?. Tendremos que brindar a Luca las herramientas para poco a poco aprender a pedir las cosas y a Anne a gestionar sus emociones:

  • Luca, si quieres el juguete de Anne puedes pedírselo con palabras, puedes estirar tu manita y decirle: «Anne, me gustaría jugar con tu juguete puedo cogerlo?», si Anne quiere te lo prestará y si lo está usando podremos buscar otra actividad juntos para hacer.
  • Anne, tu hermano es más pequeño, en ocasiones te empuja porque aun no sabe cómo se piden las cosas sin empujar, poco a poco irá aprendiendo. Si a ti te hace algo que no te gusta, puedes expresárselo: «no me gusta lo que me estas haciendo Luca, cuando termine te presto el juguete», si te sientes mal también puedes expresárselo a él y a nosotros.

Es importante que ambos tengan herramientas, no dejarlo pasar, ni pensar «bah, es una pelea de hermanos». Nosotros somos observadores y guías, tenemos que ayudarles a comprender y a gestionar sus emociones.

Asier (10 años) y Eneko (16). Cuando Eneko está estudiando o haciendo cosas del colegio, Asier juega en casa y a Eneko no le gusta porque no se concentra y le grita muy fuerte, Asier llora y se siente triste. Tendremos que brindar a ambos con herramientas:

  • A Eneko le explicaremos que si él necesita o le molesta algo lo puede explicar pero con respeto y cariño. Podrá pedirle a su hermano que juegue en otro lado y que no haga tanto ruido, pero solo desde el amor. Le podemos preguntar si sabe cómo se siente su hermano.
  • A Asier le pediremos que respete el tiempo de estudio de su hermano y juegue en otro lugar de la casa y más despacio, es normal que a veces haga ruido pero intentaremos hacer el menos posible para respetar el estudio de Eneko.

 

Los conflictos entre hermanos y hermanas son totalmente normales, es importante escuchar qué nos tienen que decir para guiarles si lo necesitan.