¿Cómo elegir un material para nuestro peque?

¡Os quería dejar aquí un resumen del directo que hicimos Alba @littleL y yo!

 

Primero os quiero contar los tres consejos que os damos a la hora de elegir un juguete para cualquier peque de cualquier edad, y luego os dejamos unos juegos/materiales desde los 0 meses hasta los 24 meses. ¡Empezamos! ¿Cómo elegir un material para nuestro peque?

¿En qué tenemos que fijarnos?

  1. En la edad recomendada. Es verdad que en ocasiones no ayuda, pero normalmente nos hace tener una idea aproximada.
  2. ¿Es seguro?. Tenemos que observar si tiene tintes tóxicos, tornillos, pinchos, fichas pequeñas,…
  3. ¿Es de su interés?. Hay que ser realistas, que nos guste a nosotros y nos parezca mono, no significa que le tenga que interesar a él o a ella. Siempre tenemos que adaptarnos a sus gustos, intereses, características y momento evolutivo.

 

 

¿Qué juguetes recomendamos? 

  • De 0 a los 6 meses. ¿Qué necesita nuestro peque? Necesita amor, mimos, crear y reforzar vínculo, para ello, realizaremos caricias, masajes, crearemos contacto y a partir de los 4- 5 meses ya podremos introducir algún material. En este caso, el que nosotras hemos elegido es la comenta Waldorf, es una anilla con unas tiras de tela que nos ayudaran a estimular sensorialmente a nuestro peque: de forma visual, auditiva y táctil. Siempre con la supervisión de un adulto.

  • De los 6 a los 12 meses. Podremos empezar a los 6 meses ofreciéndole el cesto de los tesoros con el que podrá: adquirir autonomía, mejorar la coordinación mano – ojo, experimentar, mejorar la motricidad fina y le estimulará sensorialmente. ¿Qué necesitamos: un cesto y varios utensilios (cuchara de metal, una naranja, una comenta Waldorf, una cuchara de madera, una pelota Pikler…). Podemos empezar a poner 3 elementos en el cesto e ir intercambiándolos, observando qué es lo que más le interesa. Después, a los 9 meses cuando ya consiga tener una correcta posición de sentado, podremos ofrecerle la caja de permanencia. ¿Qué es esta caja? Es una caja de madera que tiene una apertura en la parte superior y un cajón, podremos introducir por la ranura una pelota o anilla y sacarla por el cajón. Con esto pretendemos trabajar la permanencia del objeto, a través de este material los niños empiezan a comprender que un objeto porque no este en nuestro campo de visión no desaparece, se llama permanencia del objeto. Cuando son muy peques un niño piensa que si no estás en su campo de visión, desapareces, por ello es tan importante jugar a juegos como el cucu tras tras o la caja de permanencia en esta edad. Os dejo aquí los dos materiales:
  •  De los 12 a los 24 meses. Recomendamos, sin duda, el árbol. Juego compuesto por una torre de madera que simula a un árbol con ramas y unas anillas de diferentes colores.Lo podemos utilizar a partir de los 18 meses, siempre observando las características de nuestro hijo o hija. A través del árbol conseguiremos que poco a poco mejore la motricidad fina de nuestro peque y mejorará la coordinación mano- ojo. Primero el peque irá experimentando con el árbol de madera y con las anillas por separado, luego empezará a intentarlo. Podemos presentarle el material antes de su uso, mostrándole una forma de hacerlo.

 

Estas son como nuestras recomendaciones TOP que siempre vienen acompañadas de libros. Los libros siempre son una muy muy buena opción, libros de texturas, de animales, de fantasía,… Todos estos materiales podemos hacerlos en casa, si tenéis alguna duda y queréis que os mande ideas, no dudéis en escribirme:)

Todos los materiales que aparecen en las fotos son de Little L, ¡la calidad es un aluciné!. Podéis escribirles por Instagram 🙂

Espero que os gusten nuestras recomendaciones y recordad que es súper importante observar al niño y ver en que momento se encuentran. Las edades son totalmente orientativas, no tengamos prisa, todo va poquito a poco saliendo. 

Y por último, le quería dar las gracias a Alba por ser una compi genial para hacer un directo. Ella es una amante de la educación respetuosa y gracias a ella estoy aprendiendo muchísimo. 

Un abrazo gigante, 

María