Hace unos meses escribí un post sobre la motricidad fina y cómo podemos trabajarla, os dejo el post aquí.

En esa ocasión las actividades que propuse eran peques que ya tienen cierto control y así  perfeccionaban sus movimientos. En esta ocasión traigo fichas más sencillitas para empezar a trabajar la motricidad fina. Antes de mostrarlas os quiero recordar:

¿Qué es la motricidad fina?

Es la habilidad de coordinación de los músculos, nervios y huesos, necesaria para producir movimientos pequeños y precisos. Estos movimientos son naturales, pero cuando somos pequeños tenemos que trabajar para ser más precisos y «controlar» nuestra motricidad fina.

A partir de los tres años podremos empezar a realizar estas actividades. Siempre tendremos que tener en cuenta el desarrollo de nuestro peque, alguno será capaz de hacerlo antes y otros después. 

¡Recuerda! ¡No hay prisa!

Entonces, ¿cómo podemos mejorar la motricidad fina?. 

  • Repasar estas figuras haciendo bolitas con plastilina y siguiendo la línea.
  • Repasar las figuras haciendo churros con plastilina.
  • Repasar las figuras o líneas con material reciclado: papel, tapones de botellas, plásticos,…
  • Repasar las figuras con pompones. ¡De colores molan más!
  • Repasar las figuras y líneas con el dedo o dedos.

Es súper importante que respetemos los ritmos de nuestros peques, cada uno es diferente y eso es lo que hace que sean aún más especiales.

Cualquier duda que tengáis no dudéis en escribirme 🙂

Un abrazo, 

María