¡Todos y todas nos equivocamos!

 

Muchas veces cuando hablo con padres o madres, me cuentan que les cuesta mucho admitir que se han equivocado delante de sus peques. Esto es totalmente normal. Peeeeeeeeero, debemos dar un paso más allá y pedir disculpas cada vez que comentamos un error, sin excusas, SIEMPRE.

Es bueno que observen que equivocarse es parte de la vida, que analizar nuestras conductas y pedir perdón esta bien.

Quizás necesitamos un espacio o un tiempo para pensar antes de pedir perdón, nuestros peques serán capaces de comprenderlo todo si se lo explicamos con paciencia y amor.

Ellos aprenden de nuestro ejemplo. Aprendizaje basado en la experiencia.

Cuando estoy trabajando y me equivoco, pido disculpas. ¿Cuándo lo hago? En el momento que soy consciente de que no permití hacerlo por sí solo, que no le di la oportunidad de explorar un material o que no tuve paciencia y lo acabé yo por el. Sí, me equivoco muchas veces pero intento aprender de ello y que ellos aprendan también.

Nuestros hijos e hijas necesitan mamás, papás, docentes de verdad, reales, que no oculten sus emociones, que las muestren y que las expliquen.

¿Qué conseguiremos? Una unión más fuerte con nuestro pequeño o pequeña. Solucionar los conflictos, charlar de nuestro malestar, … ayuda a generar una buena relación de confianza.

No somos superiores a nuestros peques, somos iguales.

Y recordad, ¡Todos y todas nos equivocamos!