¿Qué es la motivación? ¿Cómo motivar a nuestros hijos e hijas?

La motivación es un proceso psicológico básico y fundamental, dinámico e interno que hace referencia al deseo de querer cubrir una necesidad. La motivación nos mueve a realizar unas conductas o acciones, y a no hacer otras. Depende de nuestras necesidades y de nuestros deseos. 

La motivación también depende del entorno, del lugar y del momento en el que nos encontremos.

La motivación va unida a las emociones, ambos son procesos activadores, es decir, tienen la misión de comenzar o activar una acción o conducta.

Estaremos motivados cuando sintamos emociones positivas, hagamos algo que nos gusta, realicemos acciones placenteras, y sin embargo, nos sentiremos poco motivados cuando sintamos emociones negativas al no cumplir o realizar una actividad que nos gustaba o queríamos hacer.

 

¿Cómo motivar a nuestros pequeños? ¿Qué podemos hacer?

  1. Cuantas menos expectativas tengamos de cómo va a ser nuestra hija, hijo, alumno o alumna, mejor. Dejar que nos vaya sorprendiendo e ir guiando en el camino es esencial para no presionarles ni presionarnos.
  2. Mostrar siempre comprensión y empatía. 
  3. Conocer sus aficiones, sus gustos, sus intereses. Tener una relación cercana y de confianza. Tenemos que conocer bien a nuestra niña o niño, seamos profesionales de la educación, padres, madres o familiares. Interesarnos por esas aficiones, estar informados de estos intereses. Por ejemplo, si le gusta jugar al ajedrez comprender cómo se juega, si hay torneos,…
  4. Buscar similitudes, parecidos o lazos que unan la actividad que les desmotiva con sus aficiones. Al conocerlas, podremos apoyar y buscar alternativas. Por ejemplo: si le cuestan las matemáticas y le gusta el baloncesto, podemos buscar actividades que relacionen ambas. Ir a una cancha de baloncesto e imaginar e inventar juegos que puedan unir y hacer más interesantes las matemáticas.
  5. Fomentar la diversión. Intentar, dentro de lo que se puede, realizar diferentes actividades, salir de excursión, visitar el bosque, observar los animales, realizar salidas para explorar nuestro entorno, visitar museos, realizar manualidades, escuchar música, hacer conciertos en casa, cocinar, bailar, jugar a juegos de mesa,…
  6. Dar libertad, permitir que hagan actividades de forma independiente y autónoma. Para los más peques libertad en el juego y para los mayores que puedan tener libertad de elegir qué hacer con su tiempo, acompañar y guiar cuando sea necesario.
  7. Sentarnos a fijar objetivos a corto plazo. Si tiene un gran sueño, apuntarlo e ir pensando y apuntando lo que necesitamos para llegar a él.
  8. Elogiar, animar y apoyar.
  9. Actitud positiva y ejemplo. Que nuestros peques observen que estamos motivados, que nos fijamos metas y vamos cumpliendo pequeños logros, harán que se sientan capaces y motivados.
  10. Reforzar la autoestima de nuestros peques. Es esencial que conozcan cómo se sienten, que se conozcan poco a poco a sí mismos y si tienen algún complejo o problema, trabajar con él. En muchas ocasiones es necesario ayuda psicológica, os animo a que busquéis si es necesario.
  11. No idealizar. Que tengan la posibilidad de observar desde pequeños que caer es normal, que no todo sale a la primera. Todos fallamos, todos caemos, no siempre todo es ni sale perfecto.

 

La motivación es necesaria a lo largo de toda nuestra vida. Es importante que desde pequeños nuestros peques se sientan motivados a realizar diferentes actividades o motivados a vivir diferentes situaciones. Tener emociones positivas va directamente relacionado con estar motivado. Es esencial guiar a nuestros hijos, conocerlos y apoyarlos para que sientan que estamos cerca, a la vez, debemos dejarles libertad para equivocarse y aprender de los errores.

 

Lo esencial es estar ahí, siempre.

 

Garrido, I. (1996). Psicologia de la Motivación. Madrid: Editorial Síntesis.

Sanz, M. T., Menéndez, J. y Rivero M. (2019). Fundamentos,  Teóricos y Prácticos de la Motivación. Madrid: Editorial: Sanz y Torres.