Hoy os quería hablar un poquito de dos etapas que son muy importantes en la vida de las personas. Además en las encuestas que hice el domingo por stories, salió ganando por goleada el tema de adolescencia, vuestros deseos son órdenes 🙂

¿Qué es la preadolescencia y qué es la adolescencia

La preadolescencia es la etapa que va desde los 9 años hasta los 11 años aproximadamente. Se producen cambios físicos y biológicos en los niños y niñas de estas edades, en cada caso se muestra de forma diferente.

La adolescencia es la etapa que va desde los 11 años (edad que acaba la preadolescencia) aproximadamente hasta los 20 años. Es un periodo de desarrollo y cambios físicos, biológicos, emocionales, sociales y sexuales, por los cuales pasa una persona en el periodo nombrado anteriormente.

En ambos periodos se producen cambios muy grandes, cambios importantes que definirán el discurso de nuestras vidas. Es esencial observar y dar el apoyo necesario, las psicólogas y los psicólogos son de gran ayuda en este momento.

También se produce una transformación y un crecimiento familiar. Nosotros como padres, madres, educadores o familiares debemos acompañar en este proceso de forma empática, para ello deberemos formarnos, informarnos y prepararnos para esta etapa de la vida de nuestras niñas y niños. 

 

¿Qué cambios se producen en los adolescentes?

  • Cambios físicos. Crecimiento de las mamas, desarrollo de la musculatura, cambios en la vagina, en el útero, inicio de la menstruación y fertilidad, aumento de la estatura, crecimiento de los testículos, aumenta el olor corporal, crecimiento del vello, acné, alargamiento del pene, cambio de voz en los chicos,… entre otros. 
  • Cambios en la forma de comunicarse. Gracias a que poco a poco van conociéndose, empiezan a expresar mejor sus gustos, sus pensamientos,…obviamente, tienen que tener un espacio para poder hacerlo.
  • Crean su identidad. Empiezan a cuestionarse muchas cosas que los adultos les transmitimos,  empiezan a reflexionar y buscan independencia.
  • Establecen lazos de amistad sólidos. 
  • Comienzan a sentir atracción sexual por otras personas.
  • Cambios emocionales. Pueden mostrarse inestables y con fuertes cambios de humor.

 

¿Qué podemos hacer como padres, madres o educadores?

  • Trabajar y crear desde la infancia una relación de confianza bidireccional. Confiar en nuestros hijos e hijas y que ellos y ellas confíen en nosotros no se consigue en un año, es algo que se consigue si nos ponemos en marcha desde la infancia.
  • Dar autonomía e independencia.
  • Ser flexibles, empáticos y mostrar comprensión.
  • Establecer límites. En este momento pueden ser establecidos de forma conjunta, se pueden negociar y buscar beneficios para los dos. Habrá ocasiones que tendrán que ser impuestos por los padres y madres.
  • Compartir tiempo y experiencias. Crear rutinas o actividades para hacer juntas o juntos.
  • Cambiar nuestro estilo de comunicación, intentar acercarnos (sin pasarnos) a su estilo comunicativo.
  • Explicar y transmitir el valor de la responsabilidad. Que ellos comprendan que tienen que ser responsables de sus acciones, y nosotros mostrar apoyo. 

Estas son unas pinceladas explicativas de estas etapas, etapas complejas que requieren mucha más explicación de la que os brindo en este post.

Lo que os quiero transmitir es la necesidad de la escucha y de la empatía. Es un periodo de la vida de nuestras niñas y niños que necesitan nuestro cariño, nuestra comprensión y nuestra empatía. Se equivocarán, gritarán, llorarán, la liarán,… y nosotros debemos estar ahí para darles espacio, independencia y ofrecerles estar a su lado cuando nos necesiten, no podemos olvidar que nos necesitarán de guía en muchas ocasiones.

Y recuerda, si queremos que confíen y nos cuenten debemos olvidarnos de riñas absurdas, busquemos establecer diálogo, hacerles reflexionar y adquirir el valor de la responsabilidad. Hay que empezar desde que son muy pequeños a generar relaciones de confianza. 

Os leo, 

Un abrazo, 

María