Todos tenemos días

En ocasiones llegamos cansadas o cansados del trabajo, no hemos tenido un buen día y no siempre podemos mostrar a nuestros hijos que somos perfectas y perfectos, básicamente porque no lo somos.

Está bien que nuestros hijos observen de vez en cuando que nuestro día en el trabajo fue complicado, que tenemos retrasadas muchas horas de sueño o que no estamos de buen humor.

Podemos aprovechar estos días para proponerles que nos acompañen de una forma diferente. Quizá no tenemos ánimo para jugar con plastilina, pero podemos ofrecerles diferentes planes:

  • Tumbarnos en el sofá escuchando música, él o ella puede coger algún juguete y estar cerca jugando.
  • Pensar una receta para comer fácil y cocinarla juntos.
  • Contarle qué nos ha ocurrido, expresar nuestras emociones… dependerá de la edad, pero es bueno que observen cómo abrimos nuestros corazones, ellos lo hacen con nosotras y nosotros.
  • Darnos un baño de espuma.
  • Poner todos los cojines en el suelo y leer cuentos. Cada uno el suyo o juntos, dependerá del ánimo.
  • Poner música relajante, cerrar los ojos e imaginar juntos que estamos en otro lugar. Cada uno puede decidir el lugar al que quiere viajar.
  • Hacer yoga juntos.
  • Sentarnos en la mesa y dibujar, pintar sin sentido: círculos, líneas,…algo para descargar lo que sentimos.
  • Salir a dar un paseo.
  • Poner la música a todo volumen y bailar y saltar.
  • No hacer nada y pedirles a nuestros peques que simplemente nos acompañen o jueguen a nuestro lado.

Quizá al principio penséis que no va a funcionar, pero ellos nos observan y comprenden. La primera vez, quizá no conseguimos ese espacio que tanto necesitamos, pero poco a poco comprenderán que para poder dar todo de nosotras y nosotros también necesitamos estos días de no hacer mucho.

Es importante que nuestros pequeños comprendan que no todo es ideal, no digo que todos los días les contemos nuestros problemas, simplemente dependiendo de la edad iremos abriendo nuestro corazón, contándoles qué ocurre. Ellas y ellos abren su corazón a diario, confían y nos cuentan sus mayores miedos, es importante que observen lo mismo por nuestra parte.