Hola, ¿qué tal ha empezado la semana?

¿Habéis empezado a pensar en la vuelta de las vacaciones?, ¿en septiembre?, ¿en la vuelta a la universidad?, ¿en la vuelta al colegio?.

El post de hoy va dedicado a mujeres, hombres, adolescentes o preadolescentes…vaya a todas las personas que necesiten o quieran comenzar a organizarse un poquito y liberarse del estrés que genera hacer todo con prisas.

¿Qué queremos conseguir?

  • Ser más eficaces
  • Ser más eficientes
  • Eliminar un poco de estrés
  • Observar nuestros progresos
  • Tener más tiempo para nosotros

¿Cómo podemos empezar a organizarnos?

  • Ser conscientes de que vamos a tener que dedicar 10 minutos todos los días a organizarnos, a mirar qué nos falta por hacer y apuntar si nos ha surgido algún imprevisto.
  • Ser realistas. No por tener una agenda o un planificador semanal somos el genio de la lámpara.
  • Buscar nuestro método. Tendremos que ir probando diferentes técnicas para saber qué nos funciona. A mi me encanta emplear colores que determinen ciertas niveles de importancia. También podemos hacer que el bolígrafo verde cumpleaños, el bolígrafo azul lo que hay que hacer o bolígrafo rojo algo urgente.

¿Qué necesitamos?

  1. Una agenda. Podéis elegir si queréis un bullet journal, una que empiece en septiembre u otro anual. Yo estoy encantada con la agenda de Lucia Be, os dejo el enlace por si os interesa.
  2. Un planificador mensual. Aquí podemos apuntar datos que ya tenemos de hace tiempo, por ejemplo: pediatra, dentista, nutricionista o psicólogo. En mi caso, lo utilizo para organizar mi deporte mensual, cuánto voy a correr, qué días voy a practicar yoga,…
  3. Planificador semanal. En este caso, podemos poner que día hay que ir a hacer la compra, quién cocina o quién saca al perro. Hay mucha gente que prefiere hablar estas cosas vía whatssap o por teléfono, yo recomiendo tenerlo escrito de forma que lo veamos y sea como un recordatorio.

Aquí os facilito unos planificadores que he hecho por si os sirven. He añadido el de extraescolares, es bueno tenerlo en la nevera que muchas familias se hacen líos.