Los primeros meses de un bebé son muy intensos. Un mundo totalmente nuevo los está esperando: gritos, abrazos, besos… Les va a costar un poquito adaptarse a esta vida frenética.

En muchas ocasiones cuando los bebés nacen, los padres y madres tienen millones de cosas preparadas para estimular al bebé, y está bien, pero se está observando que existe una sobreestimulación a los bebes y hay que prestar atención a ello.

¿Qué es la sobreestimulación de un bebé?

Es cuando le ofrecemos demasiados estímulos que aun no es capaz de gestionar. En muchas ocasiones los padres y las madres piensan que cuanto más material o más conocimiento brindemos a nuestro niño más rápido y mejor aprenderá, pero esto no es así. Siempre digo que cada niño tiene su ritmo, tenemos que observarlo y adaptarnos a sus necesidades.

Sobreestimulándolos hacemos que sus cerebros estén siempre ocupados y no damos pie a que potencie su imaginación ni su creatividad. Esto le resta autonomía y le dificulta ser independiente. Recordemos que su cerebro es inmaduro.

¿Cómo sabemos que estamos estimulando demasiado a nuestra bebé?

  • Ofrecemos constantemente distintos juegos o juguetes sin dejar que busque y tenga iniciativa.
  • Lo comparamos constantemente con otros bebés.
  • No permitimos que nuestro bebé se aburra y tenga que pensar qué hacer.
  • Lo rodeamos de juguetes, materiales o música constantemente.

¿Qué podemos hacer?

  • Aceptar que todos los bebés son diferentes y llevan su propio ritmo.
  • Observar qué necesita y cuándo lo necesita realmente.
  • Adecuar los materiales que le ofrecemos a su edad y/o desarrollo.
  • Darle atención y amor.
  • Hablarle y hacer que se sienta acompañado y comprendido.

Está demostrado que la sobreestimulación tiene como consecuencia alteraciones en los procesos perceptivos y atencionales. Debemos respetar sus tiempos, no tener prisa, todo llega.

Cualquier duda no dudéis en escribirme 🙂