¿Qué son los periodos sensibles o sensitivos?

Nos referimos a una sensibilidad especial que una niña o un niño adquiere durante su infancia que los predispone a la adquisición de una habilidad en particular. Son naturales, le nacen. No tenemos un desarrollo lineal, vamos atravesando diferentes etapas y pasando por diferentes periodos.

Lo llaman «ventanas de oportunidad», ya que son momentos en los que las niñas y los niños están predispuestos a adquirir o perfeccionar una habilidad.

María Montessori describe estos periodos como:

“Se trata de sensibilidades especiales, que se encuentran en los seres en evolución, es decir, en los estados infantiles, los cuales son pasajeros y se limitan a la adquisición de un carácter determinado. Una vez desarrollado este carácter, cesa la sensibilidad correspondiente. Cada carácter se establece con auxilio de un impulso, de una sensibilidad pasajera” (María Montessori. El niño. El secreto de la infancia, pág. 76)

Podemos hablar de periodos sensibles en niñas y niños de los 0 a los 6 años. En este momento tendremos que observar bien y fijarnos qué está demandando y cómo lo está haciendo, de esta forma podremos ofrecerle y darle más oportunidades para adquirir esa habilidad.

Existen varios tipos de periodos sensibles:

  • Periodo para la adquisición del lenguaje.
  • Periodo de refinamiento del movimiento.
  • Periodo sensitivo del orden.
  • Periodo de refinamiento de los sentidos.
  • Periodo de imitación.
  • Periodo de lectura.
  • Periodo de números.
  • Periodo de música.
  • Y así, muchos más…

¿Cómo son estos periodos sensibles o sensitivos?

  • Temporal. Duran un periodo de tiempo determinado.
  • Irrepetible. Cuando aparece y acaba, ya no se vuelve a repetir.
  • Puede estar viviendo varios periodos sensibles a la vez. Pueden tener un periodo sensible de imitación y de lectura al mismo tiempo.

¿Cómo podemos ayudar?

Dejándole libertad: dejando que tenga libre movimiento, juego libre, que participe en las actividades que realmente le interesan sin que reciba presión.

Observar; qué es lo que le interesa, a qué juega y cómo juega. Si creemos que la música le llama mucho la atención, se interesa mucho de forma repetida, podremos ofrecerle materiales con los que pueda experimentar más y descubrir nuevas formas de hacer música.

Recordemos que cada niña y cada niños son diferentes, por lo que cada uno tendrá sus periodos sensibles sin necesidad de que se repitan. Disfrutemos de ello.

Un abrazo,

María

Fuentes:

Montessori, M. (1966). El niño. El secreto de la infancia. Montessori-Pierson Publishing Company