¿Qué tal?

Hoy os traigo un tema que crea un poco de controversia. Voy a hablar sobre la necesidad que tienen los niños de experimentar todo tipo de situaciones desde que son bebés.

Es importante que desde los 3 meses pongamos a los niños en el suelo, sin barreras que les impidan avanzar, para lo cual deberemos invertir tiempo y quizá algo de dinero en crear un ambiente adecuado.

En una publicación de Instagram os hablé sobre algunos materiales que creía que eran básicos para la primera infancia: 1. El espejo con barra Montessori y 2. Una colchoneta para el suelo. En este momento solo voy a hablar de la colchoneta para el suelo.

A partir de los tres meses es aconsejable que el niños esté en una habitación o en un espacio en el que nosotros vayamos a estar y ponerlo tumbado en esta colchoneta.

APUNTE: No voy a hablar de meses, de fechas, cada bebé es un mundo. Como madres y educadores seguro que habéis leído mil veces los meses recomendados, no necesitáis que yo os agobie más. Tenemos que observar a nuestro hijo y si creemos que hay algún problema contactar con un profesional. Recordad que hay niños que van más rápido y otros más despacio y TODO está bien.

¿Por qué?

Debemos darle la oportunidad al niño de moverse, que conozca el entorno y que nos observe. De vez en cuando nos acostaremos a su lado e interactuaremos para que se sienta mejor y poco a poco más cómodo .

Todo esto se hará de forma progresiva. Probablemente, las primeras veces pase poquito tiempo tumbado en el suelo y necesitará de nuestra compañía. Poco a poco se irá haciendo más independiente.

Podremos facilitarle algún móvil de estrella o de la forma que más os guste, una pelota Montessori u otro material adaptado a su momento. Sin rodearle de cientos de juguetes.

La maduración del sistema visual de nuestro bebé se consigue, en parte, por la información que recibe del sentido del tacto, por lo que necesita manipular. Cuando el bebé nace, el sistema visual casi no funciona, por lo que se va formando día a día (Ferré Veciana & Ferré Rodriguez, 2013).

¿Cómo hacerlo?

Con nuestro espacio ya preparado comenzaremos colocar al bebé boca arriba, él comenzara a intentar voltearse. Podemos tumbarnos a su lado y estimular el movimiento, pero ¡OJO! no lo coloquemos, no interfiramos en su aprendizaje. Tiene sus propios ritmos, que no son los nuestros. Aumentará de forma progresiva la capacidad de control de la cabeza.

Progresará hasta darse la vuelta de boca arriba hacia abajo y posteriormente de abajo hacia arriba. Irá controlado el volteo, comenzará a experimentar y controlar con sus manos, descubrirá sus pies y activará la musculatura abdominal y las piernas.

De aquí partirá a reptar, a gatear, a la deambulación y a la bipedestación. Son procesos que necesitan tiempo.

Si os interesa que hable más detenidamente de cada una de estas fases, podéis escribirme y os explicare todo con más detalle.

Un abrazo,

María